El Paloteo volvió a ser uno de los grandes protagonistas de unas celebraciones que estrenaron la entrega del cachirulo a los niños de la localidad y reunieron a vecinos y visitantes en un amplio programa de actividades.
Longares despidió el pasado 8 de septiembre sus fiestas patronales en honor a San Vicente, San Gonzalo y la Virgen de la Puerta después de ocho intensos días de celebraciones. La elevada participación de vecinos y visitantes, las altas temperaturas y el buen ambiente marcaron una programación dirigida a todas las edades en la que tradición, música, peñas, actividades infantiles y festejos taurinos volvieron a compartir protagonismo.
Las fiestas arrancaron el 1 de septiembre con uno de los actos más esperados por los pequeños, la salida de la comparsa de cabezudos. La jornada sirvió además para estrenar una iniciativa con vocación de continuidad: la imposición del primer cachirulo de fiestas a los niños y niñas nacidos en Longares. En esta primera edición lo recibieron los nacidos en 2023, 2024 y 2025.
El pañuelo, serigrafiado con una imagen del Paloteo de Longares, pretende convertirse a partir de ahora en un símbolo que cada nueva generación reciba al comienzo de las fiestas como muestra de pertenencia y vinculación con su localidad.
La primera jornada continuó con el tradicional homenaje a la tercera edad, amenizado por el grupo local de jota, y la final del campeonato de peñas de fútbol sala. Por la noche, la peña La Estrella fue la encargada de pronunciar el pregón como reconocimiento a sus dos décadas de colaboración en la organización del homenaje a los mayores. Una charanga por las peñas y una discomóvil en la plaza de toros completaron el inicio de las celebraciones.

El Paloteo vuelve a llenar las calles.
Uno de los momentos centrales llegó el día de los patrones con el tradicional Dance del Paloteo. Un total de 240 danzantes participaron en una de las principales señas de identidad de Longares, llenando nuevamente las calles de palos, música y tradición.
La jornada continuó con el baile del farolillo, el espectáculo musical de Wakanda y La Tribu y una nueva charanga por las peñas, acompañada en esta ocasión por concursos de cócteles y beer pong.

Los días siguientes mantuvieron una intensa actividad. Los más pequeños disfrutaron de hinchables, cucañas, disfraces, carretones y una fiesta de la espuma, mientras que las peñas y asociaciones volvieron a tener un papel destacado en la programación.
La Asociación de Mujeres «Virgen de la Puerta» reunió a numerosos participantes en su comida en el pabellón, seguida de sorteo de regalos y café-concierto. A estas propuestas se sumaron citas ya tradicionales como el concurso de tiro a la tabla de la peña El 69, la chocolatada organizada por la peña La Bodega y los concursos de disfraces infantil y de adultos.
La música estuvo muy presente durante todas las fiestas. Por los diferentes escenarios pasaron el grupo Magia Negra, la orquesta Bacanal, Vendetta Show y el grupo de versiones V.I.P., además de numerosas sesiones de discomóvil y actuaciones de varios DJ. Uno de los conciertos destacados fue el del cantante argentino Ariel Prat, que llevó hasta el pabellón un repertorio de milongas, canciones y tangos negros.
Peñas, vaquillas y deporte tradicional.
La jornada del día 4 estuvo especialmente marcada por la participación de las peñas. Tras las cucañas infantiles y el concurso de ranchos, los disfraces tomaron las calles durante la charanga mojada y el tardeo, además de un encierro que congregó también a numeroso público procedente de otras localidades.

Los festejos taurinos tuvieron continuidad con vaquillas, toros de ronda y nuevos encierros, combinados con una programación nocturna que se prolongó en varias jornadas hasta primeras horas de la mañana.
El deporte tradicional aragonés tuvo también su espacio en la plaza de toros con una exhibición a cargo del Club de Aguarón, que incluyó una tirada popular de barra aragonesa y diferentes juegos tradicionales. Durante la actividad se rindió homenaje a la familia Losilla y a los destacados tiradores Félix Serrano y Pascual Banzo.
Los concursos de tapas, guiñote y rabino, los juegos, el bingo musical y un tardeo completaron las propuestas del sexto día. Ya en la recta final, la comparsa de cabezudos regresó a las calles antes de la tradicional comida del estofado de vaca, el café-concierto y el encierro. El Grand Prix, la actuación de Vendetta Show y una sesión del DJ José protagonizaron la noche del penúltimo día.


La Virgen de la Puerta pone el broche a ocho días de celebraciones.
Longares cerró sus fiestas el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Puerta. Tras la tradicional misa de Perosi interpretada por el coro parroquial, el Dance del Paloteo regresó a las calles con la participación de 188 danzantes, poniendo nuevamente de manifiesto el arraigo que mantiene esta tradición entre generaciones.

Después de la entrega de trofeos, una sardinada reunió a los asistentes en la plaza de toros. Los fuegos artificiales y la traca anunciaron el final oficial de las fiestas, aunque la celebración todavía se prolongó unas horas más.
Una charanga acompañó a quienes todavía mantenían fuerzas hasta la Plaza de España, donde se realizó un brindis con cava antes de que una última sesión de discomóvil pusiera música a la despedida hasta el amanecer.
Finalizaban así ocho jornadas con una amplia programación pensada para públicos de todas las edades y caracterizadas por la elevada participación y el ambiente festivo vivido en las calles.
Desde el Ayuntamiento de Longares han agradecido especialmente el trabajo de los jóvenes integrantes de la Comisión de Fiestas y de los empleados municipales, así como la colaboración de las peñas, asociaciones y empresas que han participado en la organización. El agradecimiento se hace extensivo a los vecinos y visitantes que, un año más, contribuyeron a llenar de ambiente las fiestas patronales de la localidad.


